{"id":1822,"date":"2013-12-27T20:31:09","date_gmt":"2013-12-27T20:31:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.decinti.com\/?p=1822"},"modified":"2016-08-31T11:04:44","modified_gmt":"2016-08-31T11:04:44","slug":"la-modernidad-de-la-celestina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.decinti.com\/en\/la-modernidad-de-la-celestina\/","title":{"rendered":"La modernidad de La Celestina"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/www.docelibros.com\/wp-content\/uploads\/Puta-Vieja-2011.-ol-auf-Holz-100-X-140-cm1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright\" alt=\"La Celestina, por De Cinti\" src=\"http:\/\/www.docelibros.com\/wp-content\/uploads\/Puta-Vieja-2011.-ol-auf-Holz-100-X-140-cm1-519x1024.jpg\" width=\"239\" height=\"473\" \/><\/a> La Celestina, por De Cinti Ya he dicho que en mi opini\u00f3n<em>La Celestina<\/em>\u00a0es una obra que en muchos aspectos se adelanta unos tres siglos a su tiempo. Esto se ve aumentado por nuestra visi\u00f3n parcial y sesgada de lo que la gente pensaba en siglos anteriores y qu\u00e9 es caracter\u00edstico de nuestro tiempo. Ello hace que ciertos fragmentos de la obra de Rojas resulten de una modernidad sorprendente. Es un lugar com\u00fan se\u00f1alar que en nuestra \u00e9poca vivimos bombardeados por novedades, por noticias que parecen muy urgentes y que se van sobreponiendo unas tras otras sin que ninguna nos lleve mueva realmente. Para describir esas situaciones se han acu\u00f1ado neologismos como\u00a0<em>infoxicaci\u00f3n<\/em>\u00a0o\u00a0<em>stress informativo<\/em>. Lo curioso es que en\u00a0<em>La Celestina<\/em>\u00a0ya se hablaba de eso mismo, aunque sin esos t\u00e9rminos. Sempronio, en el tercer acto, se\u00f1ala:<\/p>\n<blockquote><p>Cada d\u00eda vemos novedades y las o\u00edmos y las pasamos y dejamos atr\u00e1s. Dismin\u00fayelas el tiempo, h\u00e1celas contingibles. \u00bfQu\u00e9 tanto te maravillar\u00edas si dijesen la tierra tembl\u00f3, u otra semejante cosa, que no olvidases luego? As\u00ed como: helado est\u00e1 el r\u00edo, el ciego ve ya, muerto es tu padre, un rayo cay\u00f3, ganada es Granada, el rey entra hoy, el turco es vencido, eclipse hay ma\u00f1ana, la puente es llevada, aquel es ya obispo, a Pedro robaron, In\u00e9s se ahorc\u00f3. \u00bfQu\u00e9 me dir\u00e1s, sino que a tres d\u00edas pasados o a la segunda vista no hay quien de ello se maraville?<\/p><\/blockquote>\n<p>Es curiosa la mezcla de iron\u00eda y humor negro aplicados a elementos claramente tr\u00e1gicos (la pobre In\u00e9s o el padre muerto), hist\u00f3ricos (Granada, turco) o religiosos (el ciego, una clara referencia b\u00edblica, y el obispo). La r\u00e1faga sarc\u00e1stica se lleva por delante sentimientos, historia y religi\u00f3n por igual. Nada es memorable, todo se olvida. Y esto, no lo olvidemos, a finales del siglo XV. El segundo fragmento sobre el que quiero llamar la atenci\u00f3n es un una declaraci\u00f3n de independencia por parte de Areusa (cuya pintura se reproduce a la izquierda, de los pinceles de\u00a0<a href=\"http:\/\/www.decinti.com\/obra\/arte-historia\/\" target=\"_blank\">DeCinti<\/a>). En ella habla de la relaci\u00f3n entre las criadas y las se\u00f1oras para quienes trabajan y en cuya casa viven. Transcribo la edici\u00f3n modernizada de Soledad Pu\u00e9rtolas:<br \/>\nAreusa, por De Cinti<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.docelibros.com\/wp-content\/uploads\/areusa1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft\" alt=\"Areusa, por De Cinti\" src=\"http:\/\/www.docelibros.com\/wp-content\/uploads\/areusa1-322x1024.jpg\" width=\"135\" height=\"430\" \/><\/a><\/p>\n<blockquote><p>Estas pobres muchachas tienen a todas horas en sus labios la palabra \u00abse\u00f1ora\u00bb. Por eso yo no estoy al servicio de ninguna. No soy de nadie, sino de m\u00ed misma. Y \u00a1c\u00f3mo son las se\u00f1oras de hoy! Las mozas les dan lo mejor de la vida y ellas les pagan el servicio de diez a\u00f1os con un vestido gastado y medio roto que ya no usan. Las insultan y maltratan, las tienen sojuzgadas, callan en su presencia. Y cuando se ven en el trance de casarlas, las calumnian, se inventan historias y falsos enredos con el mozo o con el hijo o les echan en cara excesivas confianzas con el marido o las acusan de traer hombres a casa, de robar una taza o perder un anillo, las azotan y las ponen en la puerta, levant\u00e1ndolas las faldas y dando gritos: \u00ab\u00a1Vete, ladrona, puta, no dejar\u00e9 que destruyas nuestra honra!\u00bb. Las pobres muchachas viven a la espera de premios y obtienen castigo, esperan salir de la casa casadas y salen con menos de lo que ten\u00edan al legar, esperan vestidos y joyas de boda y se van desnudas y cargadas de ofensas. Eso es lo que obtienen, esos son sus beneficios y salarios. Quienes estaban obligados a darles marido les quitan el vestido. Su principal cometido es recorrer las calles, de puerta en puerta, entregando mensajes. Nadie las llama por su nombre, sino \u00abputa\u00bb por aqu\u00ed, \u00abputa\u00bb por all\u00e1. \u00ab\u00bfAd\u00f3nde vas, ti\u00f1osa?\u00bb \u00ab\u00bfQu\u00e9 has hecho, bellaca?\u00bb \u00ab\u00bfC\u00f3mo has comido esto, golosa?\u00bb \u00ab\u00a1Qu\u00e9 mal has fregado la sart\u00e9n, puerca!\u00bb \u00ab\u00a1Qu\u00e9 sucio sucio llevas el manto, asquerosa!\u00bb \u00ab\u00a1Qu\u00e9 tonter\u00edas dices, necia!\u00bb \u00ab\u00bfC\u00f3mo has perdido el plato, descuidada?\u00bb \u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la toalla, ladrona? Se la habr\u00e1s dado a tu rufi\u00e1n\u00bb. \u00abVen aqu\u00ed, imb\u00e9cil, no veo a la gallina moteada, ya la puedes buscar bien poque, si no aparece, te descontar\u00e9 lo que vale del sueldo\u00bb. Tales palabras van acompa\u00f1adas de mil patadas, pellizcos, palos y azotes. No existe muchacha capaz de contestar a estas se\u00f1oras. Ninguna, tampoco, capaz de aguantarlas. Para las se\u00f1oras, el placer est\u00e1 en gritar, la dicha en re\u00f1ir. Cuando ven las cosas bien hechas, no lo celebran. Madre, antes prefiero vivir en mi pobre casa, siendo se\u00f1ora de ella, que en el rico palacio de una de estas se\u00f1oras, sometida y presa.<\/p><\/blockquote>\n<p>Desde luego es un fragmento que se puede analizar desde muchos puntos de vista (ling\u00fc\u00edstico, datando los insultos del siglo XV; antropol\u00f3gico, recogiendo los ejemplos de prendas y objetos de casa o de las relaciones sentimentales\u2026). Pero en mi opini\u00f3n los dos aspectos m\u00e1s llamativos son el social y el feminista. En \u00e9l se hace una enorme cr\u00edtica a las capas m\u00e1s adineradas de la sociedad de la \u00e9poca y al maltrato al que somet\u00edan a sus trabajadores. Y se hace con cantidad de ejemplos, incluso citando palabras de la se\u00f1ora, para que las acusaciones queden documentadas para la posteridad. Esta dur\u00edsima cr\u00edtica la realiza una mujer que decide mantenerse fuera de ese sistema y que se declara se\u00f1ora (tambi\u00e9n en el original) y se precia de no ser de otra sino suya. Una prostituta denunciando maltrato laboral y declarando su independencia econ\u00f3mica. No es la t\u00edpica imagen del siglo XV, \u00bfverdad?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Celestina, por De Cinti Ya he dicho que en mi opini\u00f3nLa Celestina\u00a0es una obra que en muchos aspectos se adelanta unos tres siglos a su tiempo. Esto se ve aumentado por nuestra visi\u00f3n parcial y sesgada de lo que la gente pensaba en siglos anteriores y qu\u00e9 es caracter\u00edstico de nuestro tiempo. 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